Baja fidelidad: lo nuevo, en lo viejo

Published on Agosto 11th, 2014

¿Cuántas horas de televisión vimos entre, digamos, nuestros 18 y 23 años? Como los míos pasaron hace mucho, me cuesta hacer un cálculo preciso. Sí puedo decir que el 90% de mi tiempo fuera de mis obligaciones tenía prendida la televisión. Así que mucho. Casi siempre en MTV y, de vez en cuando en Much Music. Así fue que vi a Nirvana tocando con los Meat Puppets, el video de Egocripta de Babasónicos, las entrevistas de Ruth Infarinato (¿puede ser que me gustara un poco?), muchísimos videos de Madonna, y un acústico de los Piojos (1994, en Much Music).

Luego, todo cambió. Cada vez más programas –desde Beavis and Butthead hasta Cupido-, y menos videos. Hasta que un día descubrí Pandora, cambié una pantalla por otra y dejé que mis nuevos gustos musicales me los sugiriera un algoritmo. Sin embargo, de la mano de Internet y unos cuantos proyectos colectivos, los videos han vuelto a ser fuente de nuevos sonidos.

El inicio

Pero varias décadas antes lo inventaron, como casi todo, los Beatles: el primer videoclip, tal como los conocemos hoy, fue “Hello, Goodbye”, presentado en el show de Ed Sullivan el 26 de noviembre de 1967. Muy resumido, la asociación entre música y video continuó su exploración durante los 70´ en Inglaterra, en especial con el programa “Top of the Pops”, pionero en poner en pantalla a bandas como los Stones, The Byrds y solistas como Hendrix y Aretha Frankling.

El gran asalto al mainstream llegó con nuestra adolescencia: en 1981 nace en Estados Unidos el canal de video MTV, poniendo al aire el tema “Video Killed the Radio Star”¹ de Bruce Woolley & the Camera Club². Fin de la hegemonía de los “cortes de difusión” en las radios locales, inicio de las 24 horas al día de música en la televisión.

De la mano del nuevo medio y con las ventajas de los avances tecnológicos que permitían grabaciones de video en buena calidad a relativo bajo costo, artistas y productores comenzaron a explorar en nuevo lenguaje. Fue el momento de Madonna, Duran Duran, Peter Gabriel y, por sobre todo, de Michel Jackson y sus cortometrajes / superproducciones musicales (desde Thriller y Beat Me, hasta –ya en los noventa- Remember the Time).

Para mediados de los noventa la alianza entre imagen y sonido estaba consolidada. El nuevo plus a la máquina musical/televisiva lo habrían de aportar ya no los músicos, sino los responsables del arte de los videos. A partir de 1992 MTV comienza a incluir en los créditos a los directores: Chris Cunningham (Aphex Twin, Björk), Mark Romanek (Nine Inch Nails, Michael Jackson, Janet Jackson, Lenny Kravitz, Madonna) y el “director de los grandes presupuestos” David Fincher (Madonna, Billy Idol, Aerosmith, Rolling Stones, George Michael). Sí, ese Fincher (el de El Club de la Pelea y el de House of Cards).

Y luego todo voló por las fibras

Así como le llegó la hora a la radio como plataforma para las bandas, le llegaría a la televisión: Internet puso en jaque a la industria de distribución física de la música y, con ello, al aparato de marketing y difusión de los grandes sellos musicales³.

vincentmoon

Vincent Moon, creador de La Blogotheque

Por suerte estamos acostumbrados a los cambios. Aunque no todo cambió tanto. Aún hoy la alianza entre sonido e imagen sigue viva, ¿acaso no es Youtube, la web de videos por excelencia, la puerta de entrada a la música en la era de la nube? Bueno, Vincet Moon lo entendió en 2004 (¡hace diez años!) y comenzó a subir sus videoclips a la red, bajo el concepto de Concert à emporter o Take Away Show. O sea, eso que ahora vemos casi con naturalidad: a grandes rasgos un tema grabado en la vía pública, con “la calle” como escenario y “la gente” como actores. Comenzó por un tal Yann Tiersen (desconocido cantautor francés), pasó por Onda Vaga (¿poco conocida en 2010?), para que finalmente vengan a él bandas como R.E.M. y Arcade Fire.

Todos sus “clips” están compilados en una web, La Blogotheque: un sitio de free movies of artists improvising their songs in the city.

Lo interesante de La Blogotheque es que llegó tan temprano que le costó encontrar palabras para definirse. La web conserva un Quiénes somos del 2004: ¿un weblog con muchos colaboradores sigue siendo un weblog? ¿No será mejor que seamos llamados webzine? Estas son dos preguntas legítimas. Las respuestas son, respectivamente, “sí” y “sí y no”.

Voy a citar largo, pero amerita: no vale la pena, ya lo hemos dicho, hacer un sitio para publicar reseñas y entrevistas. Muchos otros webzines que ya existen están muy bien, mejor de lo que haríamos nosotros mismos. Lo que más valoramos, por encima de todo, es estar en la web (negritas nuestras).

Sigue: nosotros sólo queremos mostrar que hay otras formas, que ahora es posible descubrir nueva música legalmente en Internet. La web se ha convertido, gracias a webzines, blogs, comunidades, en la mejor manera de revivir una forma de relacionarse con la música, una forma de difusión de la música que tiende a desaparecer: la transmisión, la inspiración, el consejo amigo…

Yo recomiendo tres: Scout Niblett (banda/solista que me sugirió en su momento Pandora); Letuce (banda/solista brasilera, que descubrí gracias a Moon) y Beirut (a la que no recuerdo cómo llegué pero me gustó desde el principio).

Me darás mil hijos

Con mil variantes, la idea pegó y prosperó. Tanto que si le preguntan a Google por “sitios similares a la blogotheque” les devolverá resultados cómo: 7 páginas webs para conocer música y sitios con sesiones de música en vivo. La que no sale es Sonido Ambiente* la mejor versión nacional de la videoteca. Autodefinición web: Desde 2009 el proyecto cruza realizadores audiovisuales con músicos en el desafío de registrar intervenciones de espacios con temas musicales interpretados en vivo. Básicamente igual a su padre. Las diferencias más interesantes son que los videos son grabados en HD y que rotan muchos directores, algunos de renombre. Para un proyecto que nació apuntando alto en cuanto a su calidad técnica y artística, es destacable que hayan mantenido el espíritu de lugar para conocer bandas poco conocidas. Entonces aparecen: de nuevo Onda Vaga (misma época, 2010), El Mató a un Policía Motorizado (no podía faltar nuestra banda fetiche) y Miró y su fabulosa orquesta de juguete (filmada en el Cementerio de Saldungaray, una gran locación).

8247847554_caef6c4eb3_z

Back del Episodio Especial de Sonido Ambiente • Buenos Aires Provincia Banda: Miro y su fabulosa orquesta de juguete

El otro proyecto autóctono que nos gusta es En la Terraza: un catálogo audiovisual de bandas y solistas tocando en vivo en diferentes terrazas de Buenos Aires. Luego aclaran, claro, que son deudores de los Beatles. Aquí sí que hay off: Mueran Humanos, Isla de los Estados, Marcelo & Aldo, Rumanians, Travesti. También cosas más conocidas, pero en versión raritie: gran set de Maria Fernanda Aldana haciendo versiones de El Otro Yo, Santiago Motorizado (sí, pero no confundir con nuestra banda fetiche) y Leo García temas inéditos en versión acústica.

Dos palabras sobre el futuro

En un mundo donde las plataformas de distribución son cada vez más masivas (el share de Facebook es sin dudas envidiable) pero a la vez más segmentadas (nunca antes –nunca- la publicidad tuvo tantas herramientas a su alcance), es perfectamente esperable que en unos años las predicciones de las mismas plataformas sobre nuestros gustos sean buenas de verdad.

A veces sucede que Spotify -o el mismo Youtube- nos sugiere alguna banda que no conocemos y que nos termina gustando. ¿Qué tal que si sucediera casi siempre? ¿Si dado un cúmulo de indicios varios (por ejemplo: geolocalización, día de la semana, temperatura ambiente, lecturas en la web, último destino de vacaciones**) un App nos sugiriese una canción que realmente teníamos ganas de escuchar? ¿Dos o tres temas seguidos de distintas bandas que no conocemos, y que todos fueran buenos temas? Sería realmente un gran servicio. Por el cual pagar, incluso. Una comodidad placentera, pero peligrosa. Como todo producto del marketing de algoritmos.

En la otra mano, al día de hoy los blogs no solo subsisten, sino que siguen siendo la principal referencia de información por fuera de las redes sociales. Con tanto archivo digital al alcance es factible que florezcan muchos curadores de música online y que florezcan muchos parques rivadavias y hermanos mayores en línea.

O un nuevo Vincent Moon.

Texto: Luis Sotomayor 


1 In my mind and in my car, we can’t rewind we’ve gone to far.
2 Erasure hace un muy buen cover del tema. También versionada por Los Parchís!
3 Aunque con los grandes sellos aún vivos, podemos discutir un poco la validez de la afirmación. Pero lo cierto es que ya no son lo de antes.
* ¿Tal vez porque no contestan los mails?
** ¿Les suena este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario?